El refugio literario del escritor británico enfrenta deterioro en su estructura y necesita trabajos de conservación.
Un espacio que formó parte de la vida creativa de Charles Dickens enfrenta problemas de conservación en Inglaterra. Se trata de un pequeño chalet de estilo suizo donde el escritor británico acostumbraba trabajar y preparar algunas de sus presentaciones, un lugar que ahora requiere atención para evitar su deterioro.
La construcción fue originalmente un regalo de Navidad que recibió Dickens en 1864. Durante aquella etapa, el autor encontró en este inmueble un espacio tranquilo para desarrollar parte de su trabajo literario, lejos de las distracciones de su residencia principal.
Entre las obras relacionadas con este refugio se encuentran Nuestro común amigo, El viajero sin propósito y El misterio de Edwin Drood, esta última considerada su novela inconclusa. El chalet también habría servido como lugar de ensayo para las lecturas públicas que realizaba frente a sus seguidores.
Aunque originalmente se encontraba en los jardines de Gads Hill Place, la construcción fue trasladada durante la década de 1960. Actualmente permanece en los jardines de Eastgate House, dentro de la localidad de Rochester, en el condado de Kent.
El deterioro de las piezas de madera y los problemas de estabilidad estructural encendieron las alertas de los especialistas en conservación. Debido a estas condiciones, el inmueble fue incorporado al registro de patrimonio en riesgo de Historic England, organismo encargado de proteger los sitios históricos del país.
La inclusión en este registro busca llamar la atención sobre la necesidad de intervenir construcciones importantes para el patrimonio británico. El caso del chalet recuerda que conservar los espacios relacionados con grandes figuras de la literatura también permite mantener viva una parte fundamental de la historia cultural.