La movilización está convocada para el 21 de octubre en Ciudad de México, después de que la mayoría de los trabajadores que participaron en una consulta rechazara el aumento salarial aprobado por el sindicato.
Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social preparan una nueva movilización en Ciudad de México para el miércoles 21 de octubre. El movimiento busca presionar para obtener mejoras salariales, resolver el desabasto de medicamentos y revisar las condiciones laborales que, según los participantes, afectan la atención en los hospitales.
Una de las principales inconformidades está relacionada con el aumento salarial de 2.9% al sueldo tabular aprobado por la dirigencia sindical en septiembre. En una consulta posterior, cerca de 60% de quienes participaron rechazó la propuesta, de acuerdo con los resultados reportados por medios nacionales.
Los trabajadores inconformes solicitan un incremento directo de 10% al sueldo tabular, además de mejores condiciones generales de trabajo. Sostienen que el ajuste aprobado no responde a sus necesidades y que parte del incremento anunciado corresponde a un apoyo para renta de vivienda, en lugar de incorporarse directamente al salario.
Entre las demandas también se encuentra el abasto de medicamentos, insumos y materiales para los hospitales. Algunos trabajadores han señalado que la falta de suministros y las deficiencias en la infraestructura complican la prestación de servicios, por lo que consideran que la negociación debe abarcar tanto las condiciones laborales como el funcionamiento cotidiano de las unidades médicas.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, anunció la instalación de una mesa de trabajo con el sindicato para analizar alternativas y construir una nueva propuesta. La dirigencia sindical, encabezada por Rafael Olivos Hernández, también ha señalado que se preparan conversaciones para atender las inconformidades salariales.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se evalúa un programa integral para el personal de salud pública del instituto. Según sus declaraciones, las conversaciones contemplarían aumentos salariales, regularización de plazas y otros asuntos planteados por los trabajadores; todavía no se ha anunciado un acuerdo definitivo que resuelva las demandas.
La nueva marcha podría convertirse en una prueba para el diálogo entre los trabajadores, la dirección del IMSS y la representación sindical. Hasta que se formalicen acuerdos, el movimiento mantiene sus exigencias y advierte que continuará con las manifestaciones para obtener respuestas sobre remuneraciones, medicamentos, plazas y condiciones de trabajo.