El Fondo Monetario Internacional proyecta una aceleración moderada de la economía mexicana, apoyada en las exportaciones relacionadas con equipos informáticos e infraestructura tecnológica.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía de México crezca 1.5% en 2026 y alcance 1.8% en 2027, de acuerdo con sus proyecciones más recientes. El organismo considera que las exportaciones vinculadas con la inteligencia artificial podrían convertirse en uno de los motores del avance económico.
El impulso se relaciona especialmente con la producción y exportación de equipos informáticos, componentes electrónicos y materiales necesarios para la infraestructura de centros de datos. Estos productos son cada vez más relevantes para las empresas que desarrollan o utilizan herramientas de inteligencia artificial en distintos sectores de la economía mundial.
Según el análisis publicado por El Economista este viernes, México ha ganado espacio dentro de las cadenas internacionales de suministro tecnológico, en parte por su relación comercial con Estados Unidos. Parte de los insumos importados se transforma o integra en el país antes de enviarse a otros mercados.
El crecimiento previsto para 2027 representaría una aceleración moderada frente a la estimación de 1.5% para este año. Aun así, la proyección no constituye una garantía: depende de la demanda externa, la inversión productiva y las condiciones del comercio internacional durante los próximos meses.
Los analistas señalan que el reto no consiste únicamente en ensamblar productos, sino en desarrollar actividades de mayor valor agregado. La capacitación especializada, la investigación, la proveeduría nacional y la innovación podrían ayudar a que más empresas mexicanas participen en etapas de mayor contenido tecnológico.
La expansión global de la inteligencia artificial ha incrementado la inversión en servidores, centros de datos y equipos de cómputo. Si México mantiene su participación como proveedor, ese dinamismo podría favorecer exportaciones y atraer proyectos; sin embargo, los beneficios dependerán de la capacidad del país para mejorar infraestructura y productividad.
Las proyecciones del FMI apuntan a un escenario de crecimiento moderado, con la tecnología como una oportunidad para fortalecer las ventas al exterior. El comportamiento real de la economía se conocerá conforme avance el año, mientras especialistas seguirán observando inversiones, exportaciones y riesgos relacionados con el entorno comercial.