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¡De no creerse! Reportan que ocho tiburones viajaron vivos en un vuelo de Aeroméxico

15 de octubre del 2026

Un pasajero contó que ocho tiburones eran transportados en el área de carga de un avión que volaba de Nueva York a la Ciudad de México.


Un vuelo de Aeroméxico entre Nueva York y Ciudad de México llamó la atención luego de que un pasajero relatara que ocho tiburones vivos viajaban en el compartimento de carga. La historia se difundió el 14 de octubre y abrió preguntas sobre el traslado de fauna silvestre.

El testimonio fue publicado por el periodista Federico Arreola, quien aseguró haber viajado en el vuelo AM409. Según su relato, la aeronave permaneció retrasada alrededor de dos horas y media antes de despegar, mientras la explicación comunicada por el piloto fue un cambio de avión.

Durante la espera, algunos integrantes de la tripulación habrían comentado que ocho tiburones estaban a bordo, dentro de recipientes con agua colocados en la zona de carga. Los animales viajaban separados de los pasajeros, aunque el autor no indicó haberlos visto directamente ni identificó la especie.

Un punto importante es que la relación entre el retraso y el traslado de los animales no quedó confirmada. El piloto atribuyó la demora al cambio de aeronave, mientras que el comentario sobre los tiburones fue mencionado por el pasajero como una conversación escuchada a bordo.

Arreola también escribió que una persona vinculada con la Secretaría de Medio Ambiente le comunicó que el traslado contaba con permisos y era legal. Esa información aparece en su columna, pero no equivale a una explicación pública detallada de Aeroméxico sobre el caso hasta ahora.

Más allá de la autorización, el episodio abrió una discusión sobre el bienestar de la fauna silvestre durante los viajes aéreos. Los tiburones requieren condiciones específicas de oxigenación, temperatura y calidad del agua, por lo que el transporte debe considerar cuidados adecuados para cada especie.

Hasta ahora, el relato no precisa qué especie era, a dónde se dirigían los animales ni cuánto tiempo permanecieron en sus recipientes. Por eso, la historia viral deja preguntas abiertas sobre el procedimiento y la necesidad de ofrecer información verificable sobre el traslado y las condiciones de los tiburones.