Después de tres décadas de operaciones, la compañía mexicana enfrenta su desaparición tras una resolución judicial que ordena iniciar el proceso de liquidación de sus bienes.
La aerolínea mexicana Magnicharters fue declarada formalmente en quiebra por una jueza federal, luego de atravesar varios meses de problemas financieros y suspender sus operaciones comerciales. La resolución judicial abre una nueva etapa para la compañía, que durante aproximadamente tres décadas participó en el mercado turístico nacional.
De acuerdo con la información publicada por La Jornada, la empresa mantiene una deuda cercana a los 800 millones de pesos con clientes, trabajadores y otros acreedores. La situación financiera provocó que la compañía solicitara un procedimiento mercantil, después de reconocer que no podía cumplir regularmente con sus obligaciones económicas.
La jueza ordenó iniciar el proceso de liquidación y estableció un plazo de cinco días para que la autoridad correspondiente propusiera a un síndico. Esta figura tendrá la responsabilidad de realizar un inventario de los bienes, documentos, recursos financieros y demás activos pertenecientes a la compañía.
Entre los adeudos reportados destaca una cantidad aproximada de 80 millones de pesos con el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. La deuda corresponde a servicios utilizados por la aerolínea, entre ellos espacios de mostradores y arrendamiento de hangares, de acuerdo con la información del procedimiento judicial.
La crisis de Magnicharters se había agravado desde diciembre de 2025, cuando comenzaron a registrarse problemas relacionados con el pago de salarios. El caso llamó la atención después de que un integrante de la tripulación tomara una aeronave como forma de protesta ante los incumplimientos laborales de la compañía.
La empresa anunció la suspensión total de sus vuelos durante abril de 2026 y posteriormente informó que buscaría reorganizar sus finanzas mediante un procedimiento mercantil. Sin embargo, la resolución judicial de noviembre marca un nuevo capítulo para la aerolínea, cuyo futuro quedó ligado al proceso de liquidación.